J.S. Held publica información sobre riesgos y oportunidades que se prevé que tengan un impacto en las organizaciones en 2025
LEER MÁSEstá ampliamente reconocido que engañar a los inversores es el pan de cada día de un esquema Ponzi[1]. Sin embargo, el término "inversores" suele evocar imágenes de Shark Tank o Wall Street, y eso está muy lejos del tipo de inversor de los que muchos esquemas Ponzi obtienen ganancias. Muchas de las pérdidas de los esquemas Ponzi las sufren personas con limitados conocimientos sobre negocios o industria, y, a menudo, recursos financieros limitados. Son tentados por la promesa de bajo riesgo y grandes recompensas, así como por las recomendaciones de boca en boca de los primeros inversores. Fantasean sobre usar su inversión para pagar la universidad de sus hijos o comprar una vivienda, sin saber que, en el improbable caso de que sí reciban un retorno de su inversión, este provendrá del dinero de inversores que entraron más tarde, en lugar de provenir de ganancias de la compañía.
Las características definitorias de un esquema Ponzi efectivo pueden variar, pero, por lo general, incluyen:
Los esquemas Ponzi suelen brindar solo información de alto nivel, que a menudo, es una "fórmula secreta" que los estafadores no pueden divulgar a los inversores; y se ejerce presión para invertir rápidamente, por lo general, con ofertas por tiempo limitado. Estos esquemas también se caracterizan por contar con un diseño estratégico que no requiere el registro en la Comisión de Bolsa y Valores (SEC). En la práctica, la compañía, el vehículo de inversión y el asesor suelen evadir las reglamentaciones de esta manera.
En este artículo se examina cómo el análisis de datos, combinado con otras herramientas de contabilidad forense, puede ayudar a los investigadores a descubrir cómo los inversores, tanto en esquemas Ponzi tradicionales como en nuevos tipos de esquemas Ponzi, fueron victimizados, y cómo pueden recopilarse datos para localizar activos robados y crear un informe analítico que asista a los organismos de regulación y en procesos legales enfocados en recuperar fondos o determinar las pérdidas de los inversores.
Tradicionalmente, los esquemas Ponzi toman inversiones en efectivo y hacen creer a los inversores que el retorno de la inversión provendrá de inversiones en el mercado, de la venta de algún producto o de la prestación de servicios. El tipo de esquema Ponzi tradicional está vivito y coleando, pero hay una versión evolucionada: esquemas Ponzi con criptomonedas.
Si bien el auge de las monedas digitales ha posibilitado la aparición de servicios financieros descentralizados que pueden empoderar a los usuarios cotidianos, también ha dado lugar a una brecha de conocimiento entre los expertos en criptomonedas y aquellos que no están familiarizados con ese mundo, pero que no se quieren perder la oportunidad de inversión. Rápidamente, surgió una cantidad enorme de esquemas Ponzi con criptomonedas, que se benefician de la falta de entendimiento del ámbito de criptomonedas del público en general. En 2023, casi $4 mil millones (el 71 % de los $5.6 mil millones perdidos en fraudes relacionados con criptomonedas[2]) se perdieron en estafas de inversión con criptomonedas, como esquemas Ponzi.
Independientemente de cómo se obtienen los fondos, cuando un esquema Ponzi llega a su fin inevitable, las consecuencias son desordenadas, expansivas y solo recuperables a través de una investigación diligente. Al centrar las investigaciones del esquema Ponzi en torno a un análisis minucioso de todos los datos disponibles relevantes, los contadores forenses y los analistas de datos son igual de importantes para impartir justicia y para brindar la resolución que se merecen las víctimas de los esquemas Ponzi.
A menudo, para el momento en el que un caso de esquema Ponzi llega al escritorio de contadores forenses y otros analistas expertos, la organización estafadora ya ha caído y, por lo general, ya se ha confirmado que operaba con un esquema Ponzi. Etiquetar un esquema Ponzi como tal constituye una acción compleja que demanda una gran cantidad de datos, además de conocimiento experto de análisis de datos, contabilidad forense, daños económicos y fundamentos legales. Sin embargo, es habitual llamar a expertos forenses después de la confirmación de un esquema Ponzi para identificar a los afectados, atribuir cada inversión y pago a su inversor legítimo, y calcular las pérdidas (o ganancias) de cada participante. Estos pasos son complejos porque los esquemas Ponzi involucran a decenas de miles de víctimas, muchas de las cuales realizaron varias inversiones; y los operadores de esquemas Ponzi no suelen tomarse el tiempo de mantener registros de contabilidad prolijos ni verdaderamente precisos, aunque sí tienen que mostrar registros algo precisos por credibilidad, que, a menudo, consisten en un portal para inversores que exhibe sus contribuciones y pagos.
Según lo mencionado anteriormente, el mayor desafío al que se enfrentan los expertos forenses en investigaciones de esquemas Ponzi radica en la obtención y compilación de datos confiables. Los responsables de esquemas Ponzi no suelen mantener registros contables precisos, y los investigadores deben tener en cuenta que algunos de los datos obtenidos de la organización responsable ayudaron a permitir la conducta indebida de la empresa. Es importante comprender la diferencia entre los datos no confiables y la información confiable mantenida para establecer credibilidad con los inversores. Los inversores deben tener acceso a estados o información algo precisos o, de lo contrario, no continuarían invirtiendo. Sin embargo, aun la información confiable no suele mantenerse de una manera propicia para el análisis, según lo requerido por los expertos forenses.
En respuesta a este desafío, los expertos forenses son ingeniosos y perspicaces al usar los datos de la organización. Como se indicó anteriormente, los operadores de esquemas Ponzi suelen comprender que deben mantener algún grado de confiabilidad en sus datos demográficos y de transacciones subyacentes; de lo contrario, ningún inversor continuaría confiando en la organización. Por lo tanto, los puntos de datos, como la información de las cuentas y los saldos, sirven de punto de arranque para los investigadores. Asimismo, los datos cualitativos de la organización, como materiales de marketing, contratos de inversión y comunicaciones recibidas por los inversores, son fundamentales para la investigación. Esta información brinda una idea de la naturaleza de la relación entre la organización y sus inversores, así como el grado en el que los inversores fueron engañados o manipulados.
Después de obtener y evaluar la base de datos de la organización, los investigadores desentrañarán las historias que esta oculta, adquiriendo más fuentes de datos, como extractos bancarios, materiales de marketing, contratos de inversión u otras comunicaciones recibidas por los inversores, entre otros. A medida que este proceso se desarrolla, el equipo de investigadores suele colaborar y compartir información con cualquier organismo regulador involucrado en el caso. En esta etapa, los bancos con los que se hicieron transacciones vinculadas con el esquema Ponzi constituyen un punto de contacto clave de la investigación. A través de citaciones judiciales o solicitudes directas del síndico o administrador, los investigadores obtienen datos bancarios electrónicos y extractos bancarios, y verifican imágenes que añaden nuevas dimensiones a la base de los datos confiables. Estos datos pueden cotejarse contra los registros financieros suministrados por la organización para identificar áreas adicionales de sospecha.
Las personas que invirtieron en la organización (y que obtuvieron poco retorno o directamente nada) también suelen estar dispuestas a ayudar en la investigación. Estas personas pueden suministrar registros personales e historias como demandantes individuales o como parte de una demanda colectiva, ya que no es raro que las víctimas de esquemas Ponzi consideren entablar una demanda colectiva para reclamar por sus inversiones. Los inversores suelen entregar registros de sus inversiones e información de su cuenta de manera rápida y precisa, mientras los síndicos y administradores buscan adquirir información financiera de miles de personas. Esto, a menudo, demanda una revisión manual, y el resultado ayuda a verificar la confiabilidad de los datos que pueden usarse de manera generalizada.
Después de obtener todas las piezas del rompecabezas de datos, los investigadores deben unirlas. El proceso de emparejar puntos de datos de diversas fuentes, en general, se hace con la ayuda de herramientas de análisis y modelado de datos, como SQL y Python. Estas herramientas permiten a los analistas forenses lidiar con conjuntos de datos enormes y puntos de datos con coincidencias parciales, con características de identificación similares. Sin embargo, debido a que la estructura y composición de las fuentes de datos puede variar de forma significativa, es posible que una gran parte de los datos se empareje en forma manual en lugar de en forma algorítmica. Esto demanda la paciencia y diligencia de los investigadores, pero sus esfuerzos son recompensados con un conjunto de datos de la máxima precisión que pueden usarse en todo el proceso judicial.
Con estados de cuenta bancarios/de inversiones, combinados con la información de los inversores, los contadores forenses pueden hacer un seguimiento del flujo de los fondos desde los nuevos inversores hacia los inversores anteriores e identificar transferencias inusuales o activos ocultos, así como establecer el patrón de un esquema Ponzi. Este análisis revela la profundidad y el alcance del fraude de la organización y las pérdidas de los inversores. Ayuda a los organismos reguladores a impartir justicia y, a menudo, opera como prueba en procedimientos legales futuros.
Los contadores forenses y analistas elaboran informes de expertos y testimonios que empoderan a los investigadores y a los equipos legales para desmantelar de forma efectiva los esquemas Ponzi e iniciar el resarcimiento. Asimismo, la identificación de las víctimas y la verificación de sus contribuciones y pagos, que da lugar a las pérdidas y las ganancias, son necesarias para la distribución de los fondos administrados o de la bancarrota, que tienen como objeto devolver los fondos del esquema Ponzi a los inversores.
Si bien el término "inversor" es técnicamente preciso, al abordar investigaciones de esquemas Ponzi, es crucial tener en cuenta que detrás de cada inversión hay una persona otrora esperanzada que fue privada de sus derechos de forma indebida por una organización engañosa. Aunque los contadores forenses y analistas de datos son conocidos por lidiar con números, la exactitud y la precisión de su trabajo tiene un impacto directo en la justicia y los resarcimientos que personas comunes recibirán luego del colapso de un esquema Ponzi. Al defender un enfoque centrado en los datos, los expertos forenses continúan brindando respaldo para impartir justicia en casos de esquemas Ponzi.
Nos gustaría agradecer a nuestros colegas Karyl Van Tassel, CPA, CFE; Danielle Wolford, CPA, CFE; Ken Feinstein y Shane Jaeger por aportar sus conocimientos y experiencia, que contribuyeron enormemente a esta investigación.
Karyl Van Tassel es directora ejecutiva sénior en la práctica de Investigaciones Globales de J.S. Held. Karyl cuenta con más de 30 años de experiencia en la prestación de servicios de investigación, que incluyen anticorrupción y soborno a nivel mundial, esquemas Ponzi, fraude de estados financieros y apropiación indebida de activos. Aplica su conocimiento para ayudar a los clientes a establecer programas de cumplimiento relacionados con el fraude, la lucha contra la corrupción y los controles de exportación, incluidos los sistemas de supervisión activa/continua. Karyl también tiene una trayectoria establecida como perito y con su trabajo con clientes abordando sus inconvenientes contables, daños financieros, contabilidad forense, problemas económicos y de valoración en una amplia variedad de asuntos de litigio, incluidos valores, propiedad intelectual, incumplimiento de contrato, antimonopolio, responsabilidad del prestamista, fraude y asuntos relacionados con el petróleo y el gas. Karyl es contadora pública certificada en Texas y examinadora de fraudes certificada.
Se puede contactar a Karyl llamándola al [email protected] o llamando al +1 713-504-8778.
Danielle Wolford es directora sénior en la oficina de Chicago de J.S. Held. Es contadora pública certificada y examinadora de fraudes certificada en la práctica de Investigaciones Globales. Danielle cuenta con más de 20 años de experiencia en la dirección de complejos compromisos financieros, económicos, contables y de consultoría, entre los que se incluyen investigaciones forenses, disputas comerciales, actualizaciones financieras y elaboración de modelos financieros. Su especialización incluye contabilidad forense en temas relacionados con violaciones de informes de la Comisión de Bolsa y Valores, y otras supuestas actividades fraudulentas. Danielle tiene una amplia experiencia brindando apoyo en litigios y servicios de investigación forense. Su trabajo involucra análisis financieros y contables complejos, y preparación de pericias, pruebas y declaraciones para testimonios y juicios.
Se puede contactar a Danielle llamándola al [email protected] o llamando al +1 312 723 5565.
Ken Feinstein es director general en la línea de servicios de Investigaciones Digitales y Descubrimiento dentro de la práctica de Investigaciones Globales de J.S. Held. Se especializa en análisis de datos de investigación y proporciona soluciones de investigaciones, riesgo normativo y apoyo en litigios que abarcan múltiples sectores, entre los que se incluyen venta minorista y productos de consumo, ciencias biológicas, tecnología, servicios financieros, productos industriales y agencias gubernamentales. Entre sus clientes se incluyen estudios de abogados y equipos legales y de cumplimiento de Fortune 500, para quienes realiza investigaciones complejas a gran escala, tareas de respuesta regulatoria, iniciativas proactivas contra el fraude y programas de cumplimiento. Es miembro del Instituto Estadounidense de Contadores Públicos Certificados y de la Asociación de Examinadores de Fraudes Certificados.
Puede contactarse con Ken enviando un correo electrónico a [email protected] o llamando al +1 917 277 7868.
Shane Jaeger es consultora en la línea de servicio de Investigaciones Digitales y Descubrimiento dentro de la práctica de Investigaciones Globales de J.S. Held. Ella se unió a la firma en en septiembre de 2024. Shane utiliza herramientas analíticas y habilidades para obtener un historial y significancia de grandes conjuntos de datos.
Se puede contactar a Shane llamándola al [email protected] o llamando al +1 203 505 9474.
[1] Esquema Ponzi: estafa que suele estar dirigida al público en general y que garantiza grandes retornos en un período corto. Principalmente, se basa en pagar a los primeros inversores y los pasivos a mayor plazo más adelante. Sin embargo, el sistema es susceptible a colapsos y, por lo general, los responsables se dan a la fuga antes de que eso suceda. (Fuente: Black's Law Dictionary)
[2] A través del Informe de fraude con criptomonedas anual de 2023 del FBI.
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